JUANLU ESTÀ EN UN MOMENT DE FORMA EXCEPCIONAL. FOTO: GERMÁN CABALLERO.
Elogio de la defensa
El Llevant sigue su ritmo triunfal y es líder, otra semana más, junto al Barça, de 1ª división. Las banderas blaugrana de culés y granotes se recortan sobre el añil, en los mástiles de los estadio de la Liga BBVA. Esa era la foto que ayer buscaban muchos aficionados levantinos, con su bandera por delante de las del Madrid, Valencia… y 16 más.
FELIP BENS. 17 octubre 2011
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7 jornadas, 17 puntos, 5 victorias (consecutivas) y 2 empates. Tercer equipo más goleador tras Madrid y Barça y el menos goleado. Ese es el cartel estadístico con el que la próxima jornada se presentará el Llevant en El Madrigal. Mucho fútbol y muy bueno deberá desplegar quien intente frenar la euforia de este equipo decidido a seguir haciendo historia y sellar cuanto antes la permanencia para buscar objetivos más altos.
Se ha repetido hasta la saciedad, con razón, que la prudencia y la humildad son la virtudes sobre las que se asiento el milagro. De ese útero nacen todas sus otras cualidades. Pero ojo, porque este inicio liguero, aunque inesperado, no es ninguna casualidad. El Llevant tiene una evidente continuidad desde el final de la temporada pasada, en la que acabó con la firmeza de un mercante trasoceánico. Es el mismo bloque armado, sólido, inquebrantable, solidario y aguerrido pero mejorado.
Sus prestaciones se disparan porque juegan de memoria y porque en el colectivo, cada individuo ha sido capaz de dar lo mejor de sus carreras deportivas. Ayer la media de edad del once titular era de 32 años, con Iborra, el único chaval, asumiendo los galones de general. Un equipo, señores. Un equipazo. En el sentido estricto del término. Un bloque sin fisuras. Un grupo que comienza a creer en la utopía. Como sucedió a finales de la campaña 2008-09, como se consolidó en la 2009-10, con el ascenso. Ahora está sucediendo lo mismo, pero en la élite.
Sí, sí, con la boca chica, pero, si se entra en enero jugando así, el objetivo del Llevant debe dispararse. Este equipo recuerda, indefectiblemente, al Athletic y la Real que ganaron 2 ligas cada uno con gente de la casa, al sorprendente Superdepor y también a la Real Sociedad que acabó segunda hace unos años. Hay un dato significativo: todos los equipos que se enfrentan al conjunto blaugrana juegan su peor partido hasta la fecha. Todos empiezan a comprender por qué: el sistema táctico del Llevant es completamente asfixiante y desquicia al rival más pintado. El Málaga llegó a Orriols con 4 goles en contra en 6 partidos y aquí se llevó 3, que pudieron ser más.
Los multimillonarios fueron una víctima desde el minuto 1. El Llevant les cedió la iniciativa, para que Isco, Cazorla, Maresca y Joaquín floriturearan entorno al círculo central, incapaces de traspasar la maraña granota. Desquiciados los andaluces, los granotes se encuentran en su salsa e hicieron lo que más les gusta: robar y salir lanzados al ataque. En el 2’ Koné ya avisó con un balón peinado cerca del área pequeña que se marchó fuera por unos palmos. Poco después Juanfran centraba al área desde la cal del fondo y Barkero llevaba el balón a la red en una jugada de billar. El Llevant siguió anestesiando la creación malacitana y el partido se pondría de cara tras la expulsión de Caballero, en una jugada clásica de los levantinos: pase larguísimo de Farinós a la espalda de los centrales que porfía Koné. Caballero se la quita con la mano fuera del área, aborta el gol y se marcha a la ducha. El golpe franco lo lanza raso y seco Barkero y, tras el rechace de la barrera, el más listo de la clase cruza ante el portero suplente malagueño. Juanlu celebra el 2-0. A renglón seguido, otra jugada de libro: roba Iborra y en tres pases y un suspiro Valdo se queda ante el portero, pero se escora demasiado y un defensa saca bajo palos. El tercer gol sería un calco de la jugada de la expulsión de Caballero. Zurdazo de 45 metros de Juanfran para la carrera de Koné, que le roba la cartera, por fe y velocidad, al portero, le dribla y empuja a la red. Fin del partido. El Llevant lo durmió, mimando el balón en cada salida hasta el último tramo, cuando el Málaga mostró síntomas inequívocos de rendición, y Martínez sacó a Rubén Suárez y El Zhar, que revolucionaron el ataque. Ambos tuvieron dos ocasiones clarísimas para golear. El asturiano falló un gol cantado y se desesperó tratando de rehacer su error.
Que nadie piense que este Llevant es flor de un día. Se forjó en el verano de 2008, de la mano de Luis García, en Oliva, con el club en la alcantarilla. Y ha crecido de forma exponencial hasta hoy, cultivando los valores que lo hacen grande
El Llevant es un rodillo y a su contundencia defensiva —prácticamente sin hacer faltas— se une un creciente y exquisito gusto por el balón. Con el marcador a favor los levantinos se dedicaron a dejar correr el esférico con precisión para hundir la moral del Málaga, que se desesperó corriendo tras él. Fruto de su veteranía, el equipo lee los tempus del partido con una claridad meridiana: sabe cuándo hay que apretar, achicar, tocar, presionar, atacar, minar la moral del rival… y cuándo es el momento de aguijonear el resultado. La grada, igual. Sus ánimos fueron incesantes durante la primera mitad. Con el partido sellado, se dedicó a vivir con una insólita calma la segunda parte. Se escuchaban quejas y es que hay quien ya no sabe vivir sin patiment ni descargas de adrenalina. Hay quien extraña los viejos tiempos y las taquicardias. El Euromálaga había creado su primera ocasión del partido en el 43’ y no tuvo más. Fue tras el único desajuste táctico granota, cuando Juanlu no hizo una cobertura a Juanfran. El sistema de coberturas del Llevant es un engranaje suizo.
Hay otros síntomas para el optimismo: el banquillo granota es una garantía. Ayer hubo de saltar Farinós como titular para suplir a Torres. Si alguien pensaba que el de La Torre llegó a Orriols para sestear se equivocó de cabo a rabo. Fue uno de los mejores y demostró una excepcional forma física. Sin duda ya ha bebido del elixir de la vida que Ballesteros destila en el Raconet solo para los elegidos. El capitán quiso tener un guiño con la grada, que ayer le regaló una pancarta gigante con su rostro diseñado por Dani Reverter, columnista de este diario. El eterno capitán se lanzó al ataque en el 90’, en una de las arrancadas que levantan el run-run en la grada y, lógicamente, se le ovacionó el detalle. Si el partido de Farinós fue excepcional, la irrupción de El Zhar fue electrizante y demostró que solo el dulce momento que atraviesan Juanlu y Valdo le privan de la titularidad. El marroquí derrocha clase.
Que nadie piense que este Llevant es flor de un día. Se forjó en el verano de 2008, de la mano de Luis García, en Oliva, con el club en la alcantarilla. Y ha crecido de forma exponencial hasta hoy, cultivando los valores que lo hacen grande. Su techo es una incógnita. Lo que está claro es que las cosas pueden torcerse y salir mal. Pero no van a faltar ni el compromiso, ni la humildad, ni la prudencia. Y solo eso, de por sí, es una esperanza maravillosa para seguir, domingo a domingo, haciendo crecer la leyenda. Uno de sus grandes artífices, además, Manolo Salvador, renovó días atrás. Otra garantía.
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