La lista sigue. El comedor funciona gracias a que se ha hecho una ampliación con barracones. Al tiempo que se ha podido dar de comer a los alumnos se ha bajado el nivel de seguridad del colegio, que ya ha sufrido tres robos y entre el botín ordenadores, dinero y material docente. Son las inclemencias que tienen que soportar los 370 alumnos del centro porque el proyecto de reforma que depende de la Conselleria de Educación está parado.
Los padres y las madres, hartos ya no saben que hacer y este fin de semana se encerraron en el colegio para llamar la atención y pedir soluciones inmediatas."Tuvimos una reunión con Bañares antes de la elecciones municipales y nos prometió que esto se iba a solucionar pero ahora ni siquiera nos quiere recibir". Es Sonia Albiñana, encargada del AMPA para el proyecto y habla de Alejandro Bañares, director de Régimen Económico de la Conselleria de Educación.
La cuestión es que el AMPA del Sant Joan de Ribera se encuentra en una encrucijada política; "con una Ayuntamiento socialista y una Generalitat popular, los únicos perjudicados son los alumnos del centro".
La historia de esta reforma no realizada empieza hace 20 años. El colegio tiene 51 y prácticamente está así desde mediados de siglo XX. Los progenitores comenzaron a pedir mejores condiciones para sus hijos y en un principio fueron escuchados. El Ayuntamiento compró el inmueble adjunto al colegio para cederlo y que la Conselleria pudiera ponerse en marcha, encontrar financiación e iniciar las obras. |