EL LLEVANT UD ANTE EL RETO MÁS DIFÍCIL DE SU CENTENARIA HISTORIA
EL EQUIPO DE ORRIOLS EN SU DEBUT ANTE EL SEVILLA. FOTO: LUD.
Consolidarse en Primera, consolidar el club
Históricamente el Llevant UD ha gestionado mal sus estancias en Primera. El ascenso y la
permanencia en la élite es el gran anhelo del levantinismo desde que nació la Liga en
1928. Sin embargo, los pasos del Llevant UD por Primera han sido efímeros y siempre han
tenido graves consecuencias posteriores, a nivel social y económico. El gran reto
pendiente pasa por cambiar esta dinámica y aprovechar para consolidar estructuralmente el club.
FELIP BENS. 01 setembre 2010
Vota
| Resultat
5 vots.
El ascenso de 1963 había sido largamente deseado por gimnásticos y levantinos desde que se inició la Liga en 1928. Hubieron de pasar 35 años para que el levantinismo estallara de alegría en Vallejo. Desde la fusión del 39 no había existido otra obsesión enfermiza para todo el levantinismo que llegar a la élite y consolidarse. El decano no tenía otro lugar en el mundo.
Sin embargo fue un espejismo que duró sólo dos años y desembocó en una rotunda crisis institucional y financiera que dejó al club al borde de la desaparición. Sólo la ingeniosa operación de construcción del Nou Estadi, urdida por Antonio Román, salvó al club de la bancarrota, pues desde 1969 contaba con un valioso patrimonio que, desde entonces, se convirtió en el aval con que hacer frente a las crisis que se sucedieron durante las décadas siguientes.
El levantinismo vivió 41 años en el desierto de los tártaros, ansiando rememorar aquel 63, esperando el momento de conquistar el sueño de instalarse en la élite de una vez y para siempre. Chapín 2004 y Lleida 2006 representaron el retorno a la tierra prometida. Y otro espejismo. Como en el 63, el precio del ascenso fue la crisis institucional y económica más grave hasta ese momento de la historia granota. Pero esta vez peor, mucho peor, con el patrimonio salvador, Orriols, malversado. Con un pozo negro que aun da pavor cuando el levantinismo se asoma a él.
Una confabulación astral, un milagro, la aparición de los administradores concursales, de Quico Catalán, la resistencia numantina de guardia pretoriana de la afición blaugrana y un grupo irrepetible de jugadores y técnicos salvaron una situación que se antojaba de ko técnico. Y se salvó de la mejor manera imaginable: con el Llevant UD en Primera y con la crisis institucional y económica encauzada hacia su solución.
Se trata de gestionar con austeridad y sentido común todas las parcelas del club. Todo lo que no sea eso tan sencillo de poner en práctica, recuerda a la afición la larga noche de la que acaba de despertar todo el levantinismo
El levantinismo, tras este inesperado obsequio del destino, se encuentra ante el mayor reto de su historia: ser capaz, por fin, tras un siglo de supervivencia inverosímil, de consolidar estructural e institucionalmente al club, de llevar la sensatez a la parcela deportiva, de recuperar a la masa social, huída tras décadas de sequía y angustia. En definitiva, el reto de consolidar al club como lo que siempre debió ser: una entidad seria que se merezca estar en la élite. El reto no es sencillo. Con el presupuesto más bajo de la categoría, el Llevant UD debe apelar de nuevo a la épica, a la imaginación, a sus mejores valores de este siglo para volver a desafiar a la lógica —como la temporada pasada— y permanecer en Primera. Y sobre todo no hacerlo pensando en el futuro inmediato, una práctica demasiado habitual durante estos cien años, sino proyectando una estructura sólida para las décadas venideras, forjando un club del que estar orgulloso, consolidando a la afición y cuidándola, respetando la propia historia y utilizándola como un valor sentimental irrenunciable, trazando unas señas de identidad propias cimentadas en la trayectoria vital del club.
El Llevant UD ya ha debutado en Primera. El sábado pasado encajó un doloroso 1-4 contra el Sevilla. En algunos cenáculos han saltado las primeras alarmas: una plantilla excesivamente mayor, fichajes desacertados, dinero (poco) mal invertido. Sin duda alguna, Luis García y Manolo Salvador, los arquitectos de la gesta del ascenso, merecen un amplio margen de confianza. Pese a ello, es evidente que el club —tal vez por las dificultades coyunturales que aun arrastra, tras la intervención judicial— muestra algunos síntomas preocupantes que recuerdan la nefasta etapa del villarroelismo, que lo arrastró al borde del precipicio y más allá. Si en el plano deportivo, el margen para técnicos y jugadores debe ser inmenso; en el social, Quico Catalán y su junta merecen toda la confianza del mundo, tras haber sido capaces de salvar dificilísimos match-ball que llevaban al club al abismo y tras haber encauzado correctamente el camino hacia la estabilidad y la regeneración económica y social.
Ni los unos, técnicos, ni los otros, directivos, tienen, sin embargo, un cheque en blanco. Y tanto en el ámbito deportivo como, sobre todo, en el institucional y social el Llevant UD sigue teniendo muchas asignaturas por resolver que no pueden aplazarse sine dia. Demasiadas cosas, demasiado sencillas y baratas de hacer, como para empezar a pensar que realmente falta la voluntad de hacerlas. En resumen se trata de gestionar con austeridad y sentido común todas las parcelas del club. Todo lo que no sea eso tan sencillo de poner en práctica, recuerda a la afición la larga noche de la que acaba de despertar todo el levantinismo.
La Primera debe ser nuestro trampolín hacia un futuro social y deportivo distinto. No puede volver a ser el escollo durísimo que representó tras los ascensos del 63 y de 2004-2006.
Llega Felipe Caicedo
A última hora, el mismo día 31, Felipe Caicedo se convirtió en la noche de ayer, en nuevo jugador del conjunto blaugrana. Manolo Salvador, de vacaciones según algunos medios de la ciudad, ató al delantero que ha miltado en clubes el Basilea, el Manchester City, el Sporting de Lisboa y la pasada temporada, desde el mes de enero, en el Málaga C.F. Esperemos que mantenga el hambre deportiva que necesita nuestro club.
Tretze imputats, cap d'ells càrrec públic, hauran de respondre davant la justícia per les primeres irregularitats detectades en relació amb l'organització de la visita del Papa a València en 2006. Un nou escàndol a sumar a la llarga llista que posa en seriosos dubtes els criteris de contractació del Consell de Francisco Camps en els anys en què es van buidar les arques públiques valencianes.
Quasi dos anys després que el cas saltara a la llum, el cèrcol judicial se segueix estrenyent al voltant de l'ex secretari general de RTVV, Vicente Sanz. Ara, la seua primera imputació per presumpte delicte d'abusos sexuals a tres treballadores de Canal 9, passa a ser per tres presumptes delictes d'abusos sexuals susceptibles de ser qualificats en la modalitat agreujada, tres d'assetjament sexual i altres tres d'amenaces, tots ells continuats.
El bloqueig per part del PSPV a la renovació dels membres del Consell d'Administració de RTVV duu a Enric Morera a parlar d'un pacte entre PP i PSOE que s'estendria fora de l'ens. Una denuncia que va despertar la reacció del diputat socialista Josep Moreno.