La necesidad de un mayor apoyo al deporte base en Valencia es un hecho. Que cuando ese apoyo se brinda de una manera organizada y continuada, da resultados, es otro hecho constatable, por ejemplo, en el hockey.
O así lo creen desde los clubs y la federación valenciana. Rodolfo Riera, presidente del Valencia Club de Hockey y miembro de la Federación, destaca que la iniciativa de la Fundación Deportiva “ha sido para nosotros un impulso en cuanto a participación y en cuanto al deporte dentro del ámbito escolar”, y Ricardo Gadea, director técnico de la Federación Valenciana de Hockey y entrenador del equipo senior del Valencia lo confirma, contando “los clubs de hockey valencianos se nutren, sobre todo, de jugadores salidos de las escuelas deportivas”, y señala esa razón, junto a la creación de nuevos campos de juego, entre los que destaca el de Beteró, como los motivos del crecimiento que el deporte jugado con sticks y pelota está viviendo.
Rodolfo Riera explica que existe una relación de tutelaje entre los clubes y los técnicos de estas escuelas deportivas. Unas escuelas en las que los niños, cuando se acercan al hockey, practican un deporte que dista mucho de esas imágenes muchas veces violentas, con toques de pelea buscada y de sangre muchas veces, que nos llegan como curiosidad del hockey sobre hielo estadounidense, “es lo primero que nos preguntan las madres”, cuenta Ricardo Gadea, “pero no hay nada de eso; el hockey es un deporte de equipo, en el que al jugador se le conciencia continuamente de que lleva un palo en la mano. Se promociona el juego limpio y se sanciona duramente la agresividad. No es para nada un deporte de contacto, ya que la pelota va separada del cuerpo”.
Así que el hockey es un deporte de equipo, que está creciendo en Valencia y en el que se promociona el juego limpio, y además de eso, ¿es muy seguido? Pues como la mayoría de estos deportes minoritarios y amateurs, no, apenas unos cuantos aficionados y los familiares de los jugadores. Riera y Gadea señalan dos motivos para este poco seguimiento; para el director técnico de la Federación, la poca presencia en los medios es una razón, para el presidente del Valencia Club de Hockey, también pesa mucho el hecho de que sea “un deporte muy estético y dinámico, pero también muy técnico y difícil de entender desde fuera”.
Para Sofía Cossio, jugadora del femenino del Xaloc, otro club de hockey valenciano, sería más fácil atraer más público si su equipo, por ejemplo, promocionase a la División de Honor, algo por lo que este año están luchando, “porque tiene más nivel y ofrece mucho más espectáculo”. Un poco de todo. Sofía Cossio es amateur, como la mayoría de los jugadores en los clubes valencianos de hockey y sus dirigentes, aunque no parece importarle, de hecho, le gusta practicarlo de esta manera “porque me permite jugar, estudiar, y trabajar”, y esa, junto a la tradición que sí hay con respecto a la pelota y al stick en su país de origen, Argentina, es la razón por la que se ha decantado por un deporte, a priori, tan poco popular.
Para alcanzar el nivel del hockey en otras comunidades, como Madrid o Catalunya, donde es realmente alto, todavía queda, aunque hay camino hecho, sobre todo con los jóvenes, así lo demuestra el bronce conseguido en el campeonato sub’18 por autonomías hace poco. Cabrá esperar (y desear) que la efectividad que la labor de las escuelas deportivas han tenido en el caso del hockey, se extienda a otros muchos deportes que poco a poco se van instalando entre nosotros, demostrando que estas inversiones e iniciativas, bien llevadas, no son en balde. |