¿Qué puede motivar a un cineasta toda vez que ya ha dirigido su obra magna? En el caso del Peter Jackson post-El Señor de los Anillos, lo primero fue recurrir a la nostalgia y hacer el remake de su film de cabecera -King-Kong-, tantas veces soñado. ¿Y luego? Por lo visto el autor neozelandés ya no lo tuvo tan claro. Simplemente, dejó pasar el tiempo hasta encontrar una historia que le incitara a ponerse de nuevo tras las cámaras. Y ésta no llegó hasta cuatro años más tarde, con una novela cuya frase inicial -“tenía catorce años cuando me asesinaron”- ciertamente prometía.
Esa novela era Desde mi cielo, de Alice Sebold, un best-seller narrado por una chica violada y asesinada a manos de un vecino pederasta, que observa desde una especie de limbo el sufrimiento de su familia tras su pérdida, y cómo estos tratan de rehacer sus vidas poco a poco. La trama del libro oscila entre dos escenarios fundamentales: el mundo real de 1973 en el que Sebold desarrolla la historia, y ese espacio intermedio entre el cielo y la tierra desde el que Susie -que así se llama la protagonista- contempla a sus seres queridos. |