Una vez finiquitado agosto, es conveniente efectuar un pequeño repaso acerca de lo que hemos podido disfrutar -y no tanto- en las salas de cine durante este verano.
DAVID COLL. 01 setembre 2010
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Como ya avanzábamos antes de las vacaciones, las dos películas que, ya fuera por A o por B alzaban más expectativas, triunfaron y no dejaron indiferente a casi nadie: Origen y Los Mercenarios. El cerebral film de Christopher Nolan sedujo al respetable con su arriesgada propuesta de mezclar sueños, realidad y acción, y provocó mil y una tertulias post-cine debido a su profunda ambigüedad onírica o a esa estructura tipo bucle; aunque, siendo objetivos, quizá le sobraran bastantes dosis de autocomplacencia y metraje para resultar plenamente satisfactorio.
El previsible éxito comercial de Los mercenarios, por su parte, se debió a su franqueza y falta de pretensiones, al ofrecer a la audiencia veraniega justo lo que ésta esperaba de ella: golpes, explosiones, chistes malos y testosterona por doquier. Si bien también dio la impresión de que, una vez en harina, Stallone se podría haber esmerado más en el guión o en su faceta visual: ni un solo plano conjunto de Schwarzenegger, Sly y Bruce Willis en su única escena compartida -la de la iglesia- es lo más parecido a un crimen.
un par de films que pasaron sin mucho ruido fueron 'Splice', de Vincenzo Natali, y 'Phillip Morris ¡Te quiero!', con un gran Jim Carrey; dos propuestas interesantes y que merecieron mejor suerte
En la vena macarra de The Expendables nos llegó El equipo A, reimaginación de la mítica serie de los 80 con varios puntos a su favor, como la dirección de Joe Carnahan, sus efectivas secuencias de acción, un cásting brillante -en especial Sharlto Copley, Patrick Wilson o la sugerente Jessica Biel-, y un par en contra, como obviar la musiquilla de Mike Post o su escaso humor en general. Para los que la vieran y echaran en falta los cameos de los Murdock y Fénix originales, la respuesta estaba después de los créditos finales.
En la parcela de las rarezas, un par de films que pasaron sin mucho ruido -pero no por ello menos atractivos- fueron Splice, de Vincenzo Natali, y Phillip Morris ¡Te quiero!, con un gran Jim Carrey; dos propuestas interesantes y que merecieron mejor suerte, para quien quiera recuperarlas aún en los cines o en DVD.
La decepción del verano recayó en M Night Shyamalan, cineasta que volvió a defraudar a crítica y público con Airbender: El último guerrero, aunque las pullas en 3D cosechadas por su último largo parezcan algo exageradas, dando la impresión de que al autor de Señales se le ha cogido manía. Tampoco resultó muy memorable el Repo Men con Jude Law, mientras que la Salt de Angelina Jolie al menos era corta y suscitaba un trascendental debate: si Angie estaba más guapa de rubia o morena.
De las más recientes en estrenarse, reseñamos Predators, de Nimród Antal, correcta secuela del Depredador de McTiernan, con un Dream Team de asesinos raptados y llevados a un planeta misterioso para servir de presa a SuperPredators. Una cinta honesta y con aires ochenteros cuya resolución bien podría servir de base para la anunciada secuela de Los mercenarios. Ya que, ¿Quién sabe? Espectadores seguro que no le faltarían y así Schwarzenegger tendría un papel más lucido.
Tretze imputats, cap d'ells càrrec públic, hauran de respondre davant la justícia per les primeres irregularitats detectades en relació amb l'organització de la visita del Papa a València en 2006. Un nou escàndol a sumar a la llarga llista que posa en seriosos dubtes els criteris de contractació del Consell de Francisco Camps en els anys en què es van buidar les arques públiques valencianes.
Quasi dos anys després que el cas saltara a la llum, el cèrcol judicial se segueix estrenyent al voltant de l'ex secretari general de RTVV, Vicente Sanz. Ara, la seua primera imputació per presumpte delicte d'abusos sexuals a tres treballadores de Canal 9, passa a ser per tres presumptes delictes d'abusos sexuals susceptibles de ser qualificats en la modalitat agreujada, tres d'assetjament sexual i altres tres d'amenaces, tots ells continuats.
El bloqueig per part del PSPV a la renovació dels membres del Consell d'Administració de RTVV duu a Enric Morera a parlar d'un pacte entre PP i PSOE que s'estendria fora de l'ens. Una denuncia que va despertar la reacció del diputat socialista Josep Moreno.