Sinceramente, no creo que la alcaldesa de Valencia, la gran defensora de la Copa del América en la ciudad para la que gobierna, albergue alguna esperanza, por mínima que sea, de que la competición náutica vaya a celebrarse por tercer año consecutivo en su puerto. Rita Barberá, la misma que se ha referido a Ernesto Bertarelli, armador del Alinghi, como su 'amigo Ernesto', nunca dio una tregua al Oracle. Tanto que hasta se personó como amicus curiae -una figura jurídica de apoyo a una causa- en el juicio que ha enfrentado durante más de dos años y medio a los dos equipos en los tribunales.
Sin embargo, ayer, como buena política que es, tuvo el morro de declarar a quien quisiera escucharla lo siguiente: “Valencia ha aportado el mejor escenario, la mejor base y el mejor puerto urbano deportivo del mundo. Y por eso espero que la competición vuelva.” No sabemos qué opinan los valencianos, que vieron cómo el primer año, en 2007, se invirtieron más de 90 millones de euros, y cómo para esta semana y apenas tres regatas se han dispuesto 7,8 millones. |