Suenan los primeros acordes de Bloodbuzz Ohio, la nueva canción de mi grupo favorito: The National, y se me pone la carne de gallina. Es la emoción que, afortunadamente, me asalta entre noticias de corrupciones varias, Gürteles, Matas, Fabras y demás nombres que asolan la política de nuestro (casi) país.
No dejo de pensar en la poca o nula empatía que muestran ciertos personajes de la clase política española. Al menos todavía hay gente que piensa en los demás (seres humanos o no); gente de bien en general y niños en particular.
Ayer estuvimos en la playa recogiendo conchas de caracoles y otros moluscos, para luego con ellas, en casa, hacer un collage y pintarlo con acuarelas. Quedó la mar de bonito, pero algunos de los caracoles que íbamos a utilizar todavía estaban vivos y sus conchas habitadas, por lo que decidimos guardar estos en un bol con agua.
Mi hija mayor me hizo la observación de que seguro que su familia les estaría echando de menos, que esos caracoles querían mamá y papá como ella (una clara alusión a mis ausencias, sin duda) y que debían de estar muy tristes. |