Aunque por la tarde noche había convocada una manifestación de cuyo éxito de convocatoria dependía en buena medida el retraso de la edad de jubilación de los españoles (multitudinaria, por cierto, en València), ayer no se hablaba de otra cosa que del esperpento protagonizado por un impresentable la noche anterior en la televisión pública española. Y por una vez he de reconocer que el asunto, pese a haber sucedido en un mediocre espacio televisivo, tenía también enjundia; pues detrás de la superficial y desagradablemente llamativa actuación del sujeto, podíamos observar una muestra del tipo de personajes que cada vez campan más a sus anchas en este país. Y en ello, como en la edad de jubilación, también nos va el futuro.
Decir que la culpa de que exista gente como él es de internet, cuando los medios de masas no hacen más que hacer desfilar a diario a sujetos como éste en horario infantil, es muy osado
Sin embargo, pese a lo trascendente del tema, en los debates que atendí en los medios de comunicación en los que el suceso era comentado, nunca escuché a nadie entonar el mea culpa. “Internet y la libertad del ciberespacio engendra estos monstruos” decía Carles Francino ayer por la mañana en la Ser, la misma cadena que imponía una vitola cultural a la telebasura al premiar meses atrás con un Premio Ondas a Jorge Javier Vázquez. El impresentable que emplazaba el pasado lunes en TVE al público a que degustara sus partes, quizás nunca fue a un programa de Vázquez, pero no es difícil encontrar –sí, en la red- vídeos de su paso por El Diario de Patricia. Decir que la culpa de que exista gente como él es de internet, cuando los medios de masas, en lugar de premiar y mostrar a personas ejemplares, no hacen más que hacer desfilar a diario a sujetos como éste en horario infantil, es muy osado, cuando no directamente mentir a la audiencia.
Esa sería la punta del iceberg, pero debajo hay mucho hielo. Podríamos preguntarnos también, empezando por cosas aparentemente sin importancia, cómo hemos llegado al momento en que en un concurso musical amparado por la televisión pública, entre los candidatos solo haya, además del infame, vulgar, machista y degradante reggaetón, mediocridad de todo tipo. Silenciar en los medios públicos y privados cualquier música, clásica o moderna (rock, hip hop, jazz, pop independiente, etc.), que despierte la imaginación de la ciudadanía, hace más dócil al pueblo sí, pero es a la vez un buen caldo de cultivo para estos monstruos. De que los fascistas violentos, los terroristas más numerosos que hay en España, campen a sus anchas por el Estado, hasta el punto de que participen con normalidad en los programas de TVE, si quieren ya ni hablamos. ¿Es preocupante o no el tema? ¿De quién decían que era hijo este sujeto y los que son como él?
Eixa és la impressió que es desprén del seguiment del primer dia de vaga en el sector de l'educació pública no universitària. Ja fóra el 90% indicat per la Conselleria o el 65% xifrat pels sindicats, la veritat és que malgrat el dur atac del Consell i l'Estat a l'educació i els seus transmissors, la immensa majoria dels professors van acudir amb normalitat a les aules, i llançaren l'inequívoc missatge que encara poden suportar més.
La seua carta de presentació és l’ambició. El nou secretari general de Joves Socialistes del País Valencià aspira a duplicar la militància de l’organització juvenil i sumar, entre ells, la joventut que comença a despertar i a participar de les mobilitzacions socials.
El “teatre de resistència” repetirà experiència en el barri valencià. El Festival Cabanyal Íntim portarà de nou les arts escèniques d'avantguarda a l'interior de les cases en perill de demolició, per a reivindicar la supervivència del conjunt històric.