Uno de los tópicos más sangrantes que envuelve al Levantinismo es la identificación exclusiva entre el club y Els Poblats Marítims de la ciudad. Es una afirmación que tiene base histórica: todo el mundo sabe que el Llevant Football Club, uno de los equipos que se fusionaron en 1939 para dar forma al actual Llevant UD, nació y vivió durante treinta años intensamente imbricado social y sentimentalmente en su entorno geográfico, El Cabanyal y El Grau. Y en parte todo sigue igual. Cien años después, la fachada marítima de la ciudad es el lugar donde más orgullosos se exhiben los emblemas granota desde ventanas y balcones, ahora que el equipo celebra el retorno a Primera.
Sin embargo, este club no tiene una única cuna. El Gimnàstic, un club conservador nacido en un colegio religioso en 1909 y arraigado en el centro de la ciudad, popular y clerical, contribuyó al 50% en la formación del Llevant UD tras la guerra. Pero el levantinismo, que como la sociedad sólo cree y recuerda lo que ve, fue arrinconando la memoria del Gimnàstic, después de que desapareciera de la denominación oficial.
Humildemente, Felip Bens y yo mismo hemos tratado de recuperar el legado del Gimnàstic para el levantinismo actual en los dos primeros tomos de Historia del Llevant UD. El trabajo está ahí y confiamos en que con el tiempo el espíritu de la obra imbuya a todo el levantinismo y se convierta en un colectivo con perspectiva, conocimiento y devoción por su historia. De toda su historia. |