“¿De verdad esperas eso?” me preguntaba atónito el presentador de una tertulia radiofónica, cuando hace siete días, a una pregunta anterior sobre cuál sería el próximo movimiento de las autoridades tras la censura de la Diputación a la exposición anual de la Unió de Periodistas, yo respondía que una acción de repulsa firme y rápida de Francisco Camps a su regreso de Brasil, acompañada de la destitución del responsable. ¿Lo creía de veras? Lo cierto es que no, pero no les negaré que lo deseaba. Deseaba equivocarme y que el President –al contrario de lo que apuntan todos sus actos públicos y privados (los que conocemos) de los últimos meses- fuera en el fondo, en la parte más honda de su ser que le llevara a dedicarse a la política, un poco, tan solo un poco demócrata.
Aunque mi parte racional apunte hacia otros derroteros, la irracional me invita a pensar que el líder del PP valenciano podría estar sufriendo una perturbación, una tara
Sin embargo me equivoqué, y su comportamiento, al regreso de su inútil –al menos para los valencianos- último periplo, vino a confirmar el perfil abyecto que de él ya se tiene en todo el país (es de las pocas cosas en las que coinciden señores como Pedro J. Ramírez e Iñaki Gabilondo) y parte del extranjero. ¿Pero hemos de confirmar definitivamente que Francisco Camps es así? Yo de nuevo me resisto. No creo que el hombre en el que confió nuestro destino la mayoría de los valencianos que acudieron a las urnas, tenga ciertamente este talante. En cambio, aunque mi parte racional apunte hacia otros derroteros, la irracional me invita a pensar que el líder del PP valenciano podría estar sufriendo una perturbación, una tara, que le tuviera fuera de sí, que mostrara un ser extraño ajeno a su natural y primigenio estado.
Porque, ¿cómo si no, cuando la Comunitat que gobierna supera por primera vez el medio millón de desempleados y no hay atisbo alguno de freno, puede Camps pasearse sonriendo de sarao en sarao mientras pronuncia frases del estilo "los malos tiempos han pasado y comienza una etapa de optimismo, bonanza y apuesta por el futuro"? Ha de estar necesariamente enfermo o fuera de sí, como el profesor chiflado de la película de Jerry Lewis, aunque en el caso del líder del PP, en un estado de transformación perenne, pues la enajenación la arrastra desde largo tiempo atrás. Sin duda, me dice el corazón más que la mente, debe ser eso. Busquen un antídoto, aunque parezca que ya sea tarde.
Tretze imputats, cap d'ells càrrec públic, hauran de respondre davant la justícia per les primeres irregularitats detectades en relació amb l'organització de la visita del Papa a València en 2006. Un nou escàndol a sumar a la llarga llista que posa en seriosos dubtes els criteris de contractació del Consell de Francisco Camps en els anys en què es van buidar les arques públiques valencianes.
Quasi dos anys després que el cas saltara a la llum, el cèrcol judicial se segueix estrenyent al voltant de l'ex secretari general de RTVV, Vicente Sanz. Ara, la seua primera imputació per presumpte delicte d'abusos sexuals a tres treballadores de Canal 9, passa a ser per tres presumptes delictes d'abusos sexuals susceptibles de ser qualificats en la modalitat agreujada, tres d'assetjament sexual i altres tres d'amenaces, tots ells continuats.
El bloqueig per part del PSPV a la renovació dels membres del Consell d'Administració de RTVV duu a Enric Morera a parlar d'un pacte entre PP i PSOE que s'estendria fora de l'ens. Una denuncia que va despertar la reacció del diputat socialista Josep Moreno.