El pobre Alejandro Font de Mora ha regresado de nuevo al epicentro de las críticas en el mundillo político como consecuencia del anuncio del pasado lunes de que los estudiantes valencianos de quinto de primaria no recibirán el ordenador ultraportatil que proponía implantar el Ministerio de Educación, porque de recibirlo les podría causar miopía. “El ordenador de Zapatero es malo para nuestros niños” aseguró el conseller valenciano, y periodistas y políticos de la oposición, que ya tienen la mano hecha a su rostro tras habérselo palpado a propósito de anteriores ocurrencias, recibieron con satisfacción que se les pusiera tan a mano un blanco tan fácil.
¿No han oído nunca hablar de esos jefes que ascienden a los torpes para que nadie les haga sombra?
A mí en cambio este señor me da lástima. Hace unos meses, cuando Francisco Camps se vio obligado por las circunstancias a remodelar el Consell, el de Font de Mora era uno de los nombres que caían en todas las quinelas, pero Camps lo mantuvo en el cargo. “¿Por qué?”, se preguntaron entonces hasta los analistas más sesudos, pero entonces no encontraron la respuesta. Ahora ya conocemos una: para recibir los palos. ¿No han oído nunca hablar de esos jefes que ascienden a los torpes para que nadie les haga sombra? Pues Font de Mora tiene uno de esos, y para mantener el empleo ha de tenerle complacido. Solo eso explicaría que una persona inteligente, doctor en medicina (aunque especializado en tratar a los muertos más que a los vivos), pudiera plantarse delante de decenas de periodistas y afirmar sin rubor semejante argumento para justificar la negativa a la inversión.
Bueno, eso y la razón auténtica, que no es otra que el hecho de que la Generalitat no tiene ni un euro para poner la mitad que le corresponde en la compra de los dichosos ordenadores, que financian a medias el Gobierno central y cada comunidad. Las demás sí tienen, pero la valenciana, prefirió gastarlos en otros menesteres. Curiosamente no es en la primera inversión en la que esto sucede, ya que la Generalitat Valenciana perdió varios millones de subvenciones del Gobierno para compra de libros por no poner la parte que les correspondía. Entonces también podían haber sacado a pasear a Font de Mora para que dijera que leer mucho perjudica la vista, lo que no dejaría de ser cierto, aunque le habría resultado más difícil culpar a Zapatero de haber inventado tan demoníacos artilugios. No obstante, si le hubiera pedido el jefe, habría accedido. Pobre hombre.
Despús-ahir eren sis i ahir al matí deu els afectats per un brot de legionel·la a Calp l'existència de la qual la conselleria de Sanitat comunicava a la ciutadania just la vespra que es cobrara la seua suposada primera víctima. No obstant açò, mentre l'ens responsabilitat de Luis Rosado datava l'origen set dies arrere, la sanitat britànica ja alertava d'ell el 19 de gener. Dues hores després de ser qüestionada sobre al respecte per l'Informatiu, finalment la Conselleria reconeixia tres morts i 14 infectats.
L'endemà passat que el jutge que instrueix el cas Emarsa li imposara una fiança (amb l'exgerent de la depuradora de Pinedo Esteban Cuesta) de 25 milions d'euros, i un any i mig després que l'escàndol saltara a la llum amb ell ja en l'epicentre, el fins a ahir alcalde de Manises, vicepresident de la Diputació de València i militant del PP, Enrique Crespo va dimitir els seus càrrecs i va abandonar el partit per a preparar la seua defensa.
Un grup de joves reobrin el cinema de la Unió Musical de Llíria després del seu tancament l'any 2001. La iniciativa ha estat acollida amb èxit rotund per part del públic, revitalitzant així la vida cultural del poble.