A menudo hablamos de los esfuerzos de los jugadores en meses como éste, donde algunos equipos prácticamente tienen partido cada tres días. Este calendario provoca que también hablemos del sacrificio de muchas aficiones por el despropósito de fechas y horarios, haciendo casi heroico el poder seguir a tu equipo los días de partido si no estás enfermo de fútbol. No será para tanto, pueden pensar. Pero yo quería aprovechar este debate de almuerzo para hablar de sacrificio y de héroes que sí que son para tanto. Y no voy a hablar del Levante.
Primer ejemplo. En Israel, donde ya conocen la situación social y política que se vive diariamente, existe un club que milita en la primera división llamado Bnei Sakhnin. Representa a una ciudad de unos 25.000 habitantes de Galilea. Su peculiaridad es que tanto la ciudad como el equipo está integrado mayoritariamente por árabes. Este hecho hace que cada semana no se enfrentan únicamente a once jugadores para conseguir tres puntos. Especial relevancia tiene sus enfrentamientos con él Beitar de Jerusalén, equipo representativo de la derecha ultranacionalista judía. |