¿Y ahora qué le hacemos, señora? Tiene narices la cosa, pero es en días como el de hoy cuando a uno le vienen ganas de salir a la calle a restregarle el periódico en la cara a más de uno. Y es que hoy leerán aquí –no le estampen el portátil a nadie en la cara, que debe doler- y en otros medios, cómo el Consell ha confesado, aunque sea por lo bajini (escondido en el Boletín Oficial de las Cortes), que los 89 millones que costó el circuito urbano de Fórmula 1 de València los vamos a pagar a escote. Hasta ahora era sólo un cálculo (y muy preciso) de la oposición y de algunos –pocos- medios, pero desde ayer es una realidad. Tan real como lo que decíamos los que ya en su día asegurábamos que correría de nuestra cuenta frente a la promesa de Barberá y Camps de que tendría coste cero.
No, no hay ordenadores para los niños, que provocan miopía y, bueno, necesitamos el dinero para pagar el circuito
Nos llamaban agoreros los que esperaban de la Fórmula 1 los millones que no cayeron con la estafa de la Copa América. Y siguen esperando cuando lo único que nos llega es la factura. ¿Y ahora qué le hacemos, caballero? No, no hay ordenadores para los niños, que provocan miopía y, bueno, necesitamos el dinero para pagar el circuito. Pero aquí no queremos miopes. No queremos a nadie en cuyas retinas no se quede grabada una imagen como la de Barberá y Camps fiando su futuro a la decisión del mangante, perdón, quise decir magnate, Bernie Eccleston, de traer su circo a València, victoria conservadora mediante y, cómo no, posterior paso por caja, que el chantaje nunca es gratis. Pero nos dijeron que nos iba a costar cero y lo pagarían los amigos de Bancaja, y los titos Aspar y Roig. Y bueno, como el negocio no da beneficios, el pasado verano ya asumimos entre todos el canon que cuesta traer la carrera –que no, que no hay dinero para quitar los barracones- y, ahora, del coste cero, ya ven. Aunque aún se atreven a insinuar que recuperarán el dinero alquilando los tinglados del puerto. La gente que regularmente promete cosas que luego resultan ser falsas tiene un nombre, aunque ahora no me viene a la mente. Si me acuerdo se lo apunto por ahí.
Eixa és la impressió que es desprén del seguiment del primer dia de vaga en el sector de l'educació pública no universitària. Ja fóra el 90% indicat per la Conselleria o el 65% xifrat pels sindicats, la veritat és que malgrat el dur atac del Consell i l'Estat a l'educació i els seus transmissors, la immensa majoria dels professors van acudir amb normalitat a les aules, i llançaren l'inequívoc missatge que encara poden suportar més.
La seua carta de presentació és l’ambició. El nou secretari general de Joves Socialistes del País Valencià aspira a duplicar la militància de l’organització juvenil i sumar, entre ells, la joventut que comença a despertar i a participar de les mobilitzacions socials.
El “teatre de resistència” repetirà experiència en el barri valencià. El Festival Cabanyal Íntim portarà de nou les arts escèniques d'avantguarda a l'interior de les cases en perill de demolició, per a reivindicar la supervivència del conjunt històric.