Cuantas veces hemos oído la frase del “nuevo Maradona”, o el “Pelé Blanco”, o el “nuevo Messi” aunque este aún sea casi un niño. Tópicos aplicados a futbolistas a los que la mochila del apodo se les ha cargado casi más como una responsabilidad negativa que como una alabanza. Pero para cambiar el tópico creo que hoy si hay un heredero de Zidane, que asusta por el parecido y la calidad, de nombre Yoann, de apellido Gourcuff.
Yoann nació el 11 de julio de 1986, pero su destino solo podía ser el deporte. Padre ex futbolista (Rennes, Lorient, Le Mans) que, como luego veremos, influyó en su carrera decisivamente; madre ex jugadora de baloncesto; y un hermano mayor compitió a nivel amateur en ciclismo y natación. Él, aparte del fútbol, jugó con muchísimo nivel al tenis; de hecho fue número uno de Francia sub 12, edad a la que tuvo que elegir por el deporte rey.
Comenzó en el Lorient entrenado por su padre, de aquí la influencia importante del mismo (por cierto hoy en día entrenador de este equipo en Ligue 1 francesa), que cuando marchó al Rennes se llevó a su hijo y allí ya empezó a despuntar. Ganador de la Copa Gambardella (más o menos como la Copa del Rey Juvenil en España) con gol incluido en la final dónde destrozaron cuatro a uno al Estrasburgo, al año siguiente ya firmó su primer contrato profesional debutando en Primera contra el Auxerre, completando ese año nueve partidos. La temporada siguiente obviamente fue aún mejor ya que disputó 20 partidos y coronó el año ganando el campeonato de Europa sub-19.
Aunque él ya había sido internacional sub 15, sub 16 y sub 17, fue en Irlanda del Norte en el verano del 2005 donde consiguió su primer éxito internacional. Sin perder ni un partido y dominando el torneo de principio a fin, estuvo en una selección que estaba llamada a ser el relevo de la actual con nombres ya conocidos como Diaby (Arsenal), Gouffran (Burdeos), Lloris (Lyon) o Cabaye (Lille).
Al año siguiente su progresión no para. 36 partidos en el Rennes, 6 goles, 6 asistencias y un séptimo puesto más que meritorio para un futbolista que ya está en todos los rumores de los equipos grandes de Europa. Arsenal y Ajax pelean por él, pero aparece un gigante como el Milan y lo lleva para la ciudad eterna aunque solo por tres millones y medio de euros. No empieza mal el año para Yoann en la 2006-2007 debutando en la previa de Champions contra el Estrella Roja de Belgrado, y marcando su primer gol también en Champions contra el AEK de Atenas. Pero ese año aunque el Milan gana la Liga de Campeones, su estancia en el banquillo a la sombra de Kaka, le ralentiza un poco su progresión en un fútbol donde no se le terminaba de valorar. Quizás peor es la siguiente temporada dónde juega menos y tiene un claro enfrentamiento con Carlo Ancelotti, lo que termina cediéndole al Girondins de Burdeos con opción de compra, el gran error de los “rossoneri”.
Y la temporada pasada donde ya debuta con la selección absoluta en verano, es la de su confirmación y consagración como “Rey de Burdeos”. 36 Partidos, 12 goles (incluido el elegido el mejor de la Liga contra el PSG con una obra casi de “zinexin”), 8 asistencias, campeón de Liga con el equipo del sur después de diez años, elegido mejor jugador del campeonato y ya siendo protagonista con Les Bleus dónde salva el cuello de Domenech con un golazo de un golpeo de 30 metros ante Rumania. Y aquí es dónde el Milan se frota las manos para verlo como sustituto de Kaka, pero el destino le juega una mala pasada y haciendo un esfuerzo y por clara petición del jugador, éste se queda en Burdeos pagando la opción de compra de 15 millones de euros, excelente negocio económico para el Milan, pero sé que aún hay lágrimas deportivas en San Siro. El nuevo heredero está en Francia, y dicen que su siguiente equipo viste de azul y negro y juega en Italia para más morbo. |