Ayer, aunque quise, no me pude enterar de cómo era el stand de la Comunitat Valenciana este año en Fitur. Y no es porque no hubiera presencia de representantes de la prensa valenciana en Feria Madrid, pero no sé, el entusiasmo de sus crónicas no era el mismo que el de otros años. Seguro que no han olvidado cómo nos describían, por ejemplo, a esas decenas de azafatas que bailaban alrededor de nuestro tinglado, que era siempre el que ocupaba más centenares de metros cuadrados. Éramos lo más. ¿Y a quién se lo debíamos? Al ‘Bigotes’, el amigo del President; seguro que no lo han olvidado. Ese hombre sí sabía hacer estas cosas, a pesar de que el primer año la Conselleria de Turismo eligiera su oferta sin tener ninguna experiencia previa. Luego, a base de confianza –lo que pide esta gente habitualmente- y reiterados contratos, ya le salía bordado. |