Hay que ver cómo contrastan los palos que recibió el Plan E del gobierno central por parte de las autoridades valencianas, con la alegría con que Rita Barberáanunciaba, el pasado miércoles 23, los proyectos a los que piensa destinar los millones de euros que llegarán a Valencia gracias a la segunda remesa del plan para fomentar el empleo ideado por el maligno –léase Zapatero-; que, eso sí, no evitó pese a todo llevarse un capón de la alcaldesa. La tradición manda.
Como en toda obra del maligno, el regalo no deja de estar envenenado para el observador mínimamente despierto
Que si una cubierta vegetal para el mercado de Ruzafa, que si cuatro centros para mayores, que si dos más para niños –aunque aún no se han ejecutado los cuatro aprobados en los presupuestos del primer plan-; todos los anuncios de la sempiterna alcaldesa, incluso los más injustificables (como derribar el todavía reciente polideportivo de la avenida de Cataluña para rehacerlo de nuevo), eran aplaudidos por su clac de incondicionales. Todo, acompañado del entusiasmo populista de Barberá, brillaba en el anuncio. Sin embargo, como en toda obra del maligno, el regalo no deja de estar envenenado para el observador mínimamente despierto.
Y es que, si con el dinero del Plan E solo se pueden llevar a cabo obras y proyectos que han quedado fuera de los presupuestos de los consistorios, lo que queda en evidencia en este caso es que, para Barberá y su equipo no tiene prioridad dotar a los barrios de centros para ancianos ni para menores, olvidados en los presupuestos municipales (que por ello pueden ser incluidos en el Plan), y sí en cambio, reservar partidas millonarias a asuntos tan necesarios para la ciudadanía como mantener siempre precioso el puente de las flores. Ni siquiera el asfaltado de las calles, que por decenas se han repavimentado en la ciudad con el presupuesto del primer plan, entraba en los planes del consistorio valenciano, si uno se para a atar cabos. Aunque eso cansa. Mejor pensemos en la cubierta vegetal del mercado de Ruzafa y entonemos un ¡oh!
Com si es tractara d'una història cíclica que es repetira cada huit anys, Alberto Fabra va consolidar el seu poder en el XIII Congrés Regional del PP valencià exterminant de l'aparell del partit qualsevol presència de figures afins al seu predecessor o que no li rendisquen homenatge. Camps, a diferència de Zaplana, no va assistir a la seua liquidació, i tampoc cap figura del PP estatal.
Una denúncia d’EUPV en Les Corts va fer saltar a la llum pública les enquestes que el Consell de Presidència fa al seu web. Un instrument que quasi ningú coneixia, però que en les darreres dues setmanes han desfermat una autèntica lluita simbòlica entre partidaris i detractors del govern valencià.
L'equip valencià ha tingut en els últims anys tots els vímets per a fer coses importants en l'ACB, però arriba el play-off i sembla que les cames tremolen. A Sant Sebastià, i després d'anar dominant tot el partit, va tornar a aparéixer el fantasma de les eliminatòries, eixes que l'equip només a superat una vegada de 15.