Parece ser mi sino el estar constantemente de aquí para allá, siempre con la maleta preparada dispuesto a iniciar viaje. Al norte, al sur, al este o al oeste; por tierra, por mar, tantas veces por el aire, todo el tiempo en continuo movimiento. Además es adictivo, de modo que cuando estás un tiempo sin hacerlo llegas a echarlo de menos de manera casi enfermiza, aunque también muchas veces uno tiene ganas de volver a casa. El problema surge cuando, como es mi caso, para volver a casa te espera otro largo viaje que, irremediablemente, se ha de aceptar con suma resignación y con una melancólica mezcla de alegría y cansancio.
Al final no se sabe si se va o si se viene, si se sube o si se baja, y lo más importante: empieza a calar en uno cierto desarraigo.
Como dos espejos contrapuestos que se reflejan hasta el infinito, la vida se va convirtiendo en un viaje dentro de otro viaje, que a su vez alberga otro más pequeño, y así sucesivamente hasta también llegar prácticamente hasta el infinito.
Uno se sienta en pasillo, en ventanilla, conduce o hace de copiloto y mientras, va viendo los postes de la luz pasar
Uno se sienta en pasillo, en ventanilla, conduce o hace de copiloto y mientras, va viendo los postes de la luz pasar, las estaciones, de servicio o de tren, los peajes que siempre hay que pagar en toda vida que se precie de serla, hasta llegar a ningún sitio; porque nunca se llega del todo. Una breve parada tal vez, una muesca más y una bala menos, que quién sabe si podremos recuperar algún día, aunque sólo sea de pensamiento. Van pasando los sitios que formarán parte de tantas páginas escritas o aún por escribir.
Menús del día, camioneros que comen mirando las noticias, listas de postres que se repiten, como muchas de las comidas, aunque hay que reconocer que en días como en el de hoy todo sabe mejor.
Camino de San Sebastián, si hay algo que se puede hacer bien es comer. Se llenan de verde ambos lados de la carretera, se levantan montañas que abrigan valles y caseríos, y uno se queda atontado ante tantas postales, imágenes bucólicas y tranquilas; tal como a uno le gustaría que fuera en verdad la vida, cuando, agotado, se va recostando sobre el cristal, mientras una fina lluvia golpea y susurra al oído que ya poco queda.
Francia no está tan lejos, me voy quedando poco a poco dormido, soñando que sigue el camino, que salgo del mapa, que subo hacia arriba, que llego a los brazos que siempre me esperan abiertos.
Com si es tractara d'una història cíclica que es repetira cada huit anys, Alberto Fabra va consolidar el seu poder en el XIII Congrés Regional del PP valencià exterminant de l'aparell del partit qualsevol presència de figures afins al seu predecessor o que no li rendisquen homenatge. Camps, a diferència de Zaplana, no va assistir a la seua liquidació, i tampoc cap figura del PP estatal.
Una denúncia d’EUPV en Les Corts va fer saltar a la llum pública les enquestes que el Consell de Presidència fa al seu web. Un instrument que quasi ningú coneixia, però que en les darreres dues setmanes han desfermat una autèntica lluita simbòlica entre partidaris i detractors del govern valencià.
L'equip valencià ha tingut en els últims anys tots els vímets per a fer coses importants en l'ACB, però arriba el play-off i sembla que les cames tremolen. A Sant Sebastià, i després d'anar dominant tot el partit, va tornar a aparéixer el fantasma de les eliminatòries, eixes que l'equip només a superat una vegada de 15.