Lo han bautizado como el "corredor de la muerte" de la Vallesa. Los 1.300 árboles arrasados por Iberdrola han dejado un rastro palpable en el bosque. La visita del pasado domingo les ha suscitado una duda: ¿podrían decidir talar también los centenares de pinos que, situados bajo esta misma línea eléctrica, atraviesan la zona urbana de la Canyada?
Si las torres de alta tensión y los postes que complican la circulación por muchas de las aceras de la Canyada ya eran motivo de preocupación para los vecinos, ahora se le suma la sospecha de que los árboles que pueblan aceras y parcelas bajo líneas de 20 kilovatios "podrían estar sentenciados".
Mientras que el Ayuntamiento de l'Eliana y la asociación de vecinos del municipio han solicitado al juez que se traslade la subestación ubicada en la localidad y todas las líneas de alta tensión que salen de la misma hacia la Canyada, la Coordinadora se ha puesto a estudiar si caben acciones judiciales ante lo que podría haber sido "una irregularidad", tanto por parte de las eléctricas como de Iberdrola.
Lo que ya es seguro es que la Coordinadora va a poner en conocimiento del Parlamento Europeo lo que está sucediendo en la Vallesa, un bosque que, a pesar de pertenecer a un paraje protegido como el Parque Natural del Túria, corre riesgo de desapacer por la cantidad de líneas de alta tensión que lo atraviesa, y que podrían provocar incendios o justificar más talas.
Desde la Coordinadora, aseguran que el estado de deterioro de la línea bajo la cual se ha talado iba a obligar a Iberdrola renovarla en breve. "Como esto le iba a resultar muy difícil y costoso, lo que ha hecho ha sido allanar el camino para poder realizar esta renovación de una forma mas fácil y económica".
Además, acusan al alcalde de Paterna, Lorenzo Agustí, y al Gobierno valenciano de allanar el camino a las compañías eléctricas con el incumplimiento de su promesa de trasladar las líneas fuera de la Vallesa para evitar más talas. |