Así lo ha constatado el presidente de la Corporación provincial, Alfonso Rus, que es quien ha firmado dos decretos por valor de 175.857 euros para pagar dos certificaciones finales por exceso de obra en el puente que salva el Túria entre Manises y Paterna. El primer pago autorizado, de 116.576 euros, es para "unas obras complementarias en la terminación del puente", y el otro gasto, de 59.280, irá para "el exceso de obra en la conexiones viarias".
En total, 200.000 euros más para una inversión que parece no tener final, como alertan desde el grupo socialista en la Diputación: “se sigue pagando y pagando por este proyecto cuando ya se ha abonado cuatro veces más por él de lo que estaba previsto”.
La Corporación incluyó el proyecto por primera vez en el programa de inversiones del Plan Integral de Carreteras 2004-2008, con un presupuesto inicial de 4,5 millones de euros que, con el paso de los años y el cambio de adjudicatarios – de Rover-Alcisa, que se desentendió del proyecto cuando empezaron a aumentar los sobrecostes, a Vías y Construcciones, encargada de la ejecución final- aumentó hasta los 19,3 millones.
El diputado socialista y responsable del área de carreteras, Emili Gregori, achaca a “las prisas y a la mala planificación” del diputado de carreteras y alcalde de Manises a la sazón, Enrique Crespo, el sobrecoste final del puente. “Su interés por acabar cuanto antes una obra que le interesaba electoralmente y la manera amistosa con la que se evitó el enfrentamiento con la constructora que abandonó el proyecto inicial, han primado sobre el interés general".
Crespo “no ha tenido problema en cargarle a la Diputación todo el coste del puente a pesar de que se ha cuadruplicado desde su inicio”. Y a pesar de la crisis, lamenta Gregori, quien considera que éste, más que nunca, es momento de que Rus y Crespo comiencen a “rentabilizar los recursos y a dejar de despilfarrar el dinero de la administración pública". |