Si las talas no eran cosa nueva, tampoco es la primera vez que la laguna se ve amenazada, pese a estar catalogada como una de las Zonas Húmedas de la Comunitat Valenciana desde 2002, cinco años antes de que la Vallesa fuera incluida en el Parque Natural del Túria. Los vecinos de la Canyada recuerdan cómo en febrero de 2008 unos excursionistas alertaron al consistorio sobre la desecación del pequeño lago ubicado en la propiedad de la Vallesa de Mandor.
También por casualidad, otro grupo que ha visitado la Vallesa se ha llevado la desgradable sorpresa de encontrar la laguna, que almacena agua para riego, "completamente llena de aguas fecales", que han provocado la desaparición de la vida animal tanto en las aguas como en sus alrededores. Así lo asegura la Junta de Barrio de la Canyada, que ha registrado un escrito en el Ayuntamiento en que pide al equipo de gobierno, liderado por el PP, ponga la situación en conocimiento de la Dirección del Parque Natural y de la Conselleria de Medio Ambiente para que abran una investigación y aseguren la protección del humedal.
Por su parte, la inspección que la Concejalía de Medio Ambiente realizó ayer en el Parque Natural ha arrojado concunclusiones bien distintas. Los técnicos "suscriben que el estado del lago y de sus aguas son las que habitualmente presenta", de modo que "no han encontrado elementos ni sustancias orgánicas en suspensión, ni desprendían ningún tipo de hedor", según fuentes municipales.
El consistorio ha aclarado que el lago artificial de la Vallesa continúa abasteciéndose de las aguas procedentes de la depuradora de Ribarroja y el agua es apta para el riego de las zonas agrícolas del entorno. Por ello, "pide prudencia y rigor" a los vecinos de la Canyada que han alertado sobre el estado de la laguna.
Desde la Junta de Barrio han puesto en entredicho la vigilancia sobre el paraje y recuerdan que cuando el lago se secó en 2008, el Ayuntamiento zanjó el asunto sin ninguna sanción para los responsables, pese a haber reconocido que se había producido una infracción y que los humedales "deben ser preservados de actividades susceptibles de provocar su recesión y degradación". |