Como la mayoría de periodistas que -hasta hace unos años- han escrito sobre el tema eran ultraderechistas americanos, muy patriotas y aislacionistas, la imagen que hay de Bilderberg es la que hay
¿Es cierto todo lo que se dice?
No todo lo que se dice es cierto, pero probablemente hay más de verdad de lo que a muchos les gustaría. Por ejemplo, hace unos años su existencia era prácticamente secreta. Teniendo en cuenta que entre los asistentes ha habido, desde la primera cita, representantes de los principales medios de comunicación de los países de la OTAN, el dato resulta como mínimo curioso. Aún existe cierto secretismo, pero nada comparable con el que había años atrás...
¿Bilderberg son los amos del mundo?
Sí y no, pero sobre todo sí. Para entender lo que es hay que tener en cuenta que es un grupo cuya composición no siempre es la misma. Hay miembros que acuden todos los años, otros sólo una vez, y otros repiten cada cierto tiempo. Pero una cosa tienen todos en común: son destacados líderes sociales en su ámbito (ya sean financieros, economistas, banqueros, militares, diplomáticos, periodistas…), son gente con una gran capacidad de influencia. Lo que ocurre es que hay quien cree que todos los miembros piensan de la misma manera, toman una decisión, y se lleva a cabo como si fuera la junta directiva de una empresa. Esa visión no es real.
¿Dominan todas las instituciones?
Depende de cómo se mire. Entre los asistentes a los encuentros de Bilderberg hay representantes de la OTAN, la ONU, el FMI, el Banco Mundial, la Reserva Federal, los diferentes gobiernos, las multinacionales más importantes… Es decir, todas las instituciones están representadas en Bilderberg y son una referencia. Un ejemplo reciente: cuando el desconocido Herman Van Rompuy fue elegido presidente de la Unión Europea, un día antes de su presentación oficial tuvo una audiencia privada con el grupo en una reunión extraordinaria.
¿Cuál es el problema?
Muchos. Uno de ellos es que su existencia ha sido secreta durante muchos años pese a que, entre sus miembros, ha habido representantes de medios de comunicación tales como El País, The Guardian, NY Times… Lo que la gente ignora es que si ahora se puede hablar con bastante libertad del tema es gracias al Liberty Lobby, la revista Spotlight y al esfuerzo de su creador, el norteamericano Willis Carto. Hay muchas formas de definir a Carto, pero la más sencilla –y ajustada a la realidad- es que se trata de un filonazi, simpatizante del Ku Klux Klan, y uno de los primeros y principales impulsores del revisionismo histórico. Uno de sus "méritos" es haber editado El Mito de los seis millones de David Hoggan (uno de los primeros libros que negaba el Holocausto). Desgraciadamente, si hoy hablamos del grupo Bilderberg es gracias a él y no a los medios de comunicación "respetables", lo cual es vergonzoso y evidencia los límites del derecho a la información.
¿Es culpa de Carto la mala fama que tienen?
No, la culpa es única y exclusivamente suya, básicamente por empeñarse en mantener sus encuentros en secreto, demostrando así al mundo que les importa una mierda lo que piensen de ellos. Pero como la mayoría de periodistas que -hasta hace unos años- han escrito sobre el tema eran ultraderechistas americanos (no todos tan radicales como Carto), muy patriotas y aislacionistas, la imagen que hay de ellos es la que hay. Por ejemplo, la mayoría de libros que hablan sobre el tema se basan en autores vinculados a la sociedad John Birch (más conspiranoicos que el Liberty Lobby pero mucho menos radicales) o Lyndon Larouche, un extraño híbrido entre Chiquito de la Calzada y Mussolini.
¿Es verdad todo lo que se dice?
Hay tres cosas: las que son mentira, las que son verdad, y las que no se pueden saber. Por ejemplo, es falso que sean "los amos del mundo", que tomen decisiones ejecutivas a nivel internacional y se cumplan al pie de la letra, o que sean reptilianos (largartos) que quieren dominar el mundo. También es mentira que quieran establecer un Nuevo Orden Mundial en el que exista un único gobierno mundial, una sola moneda y una única religión. Lo que es innegable es que son globalistas (o internacionalistas), que creen en el libre mercado, y que están bastante menos preocupados por la suerte de la gente común de lo que digan sus miembros.
¿Siempre se hace lo que Bilderberg diga?
Eso es una exageración por parte de los que no entienden su funcionamiento. Bilderberg no es un monopolio, es un cártel. Es decir, es una asociación de personas e instituciones con intereses generales comunes pero intereses particulares enfrentados. Por ejemplo, EEUU no consiguió que Francia o Canadá se sumaran a la coalición para invadir Irak pero según los "expertos" en el grupo, deciden de mutuo acuerdo qué guerras hay que llevar a cabo.
¿Quién representa a España?
Hasta dentro de unos días no se sabrá el nombre de los asistentes, pero la delegación española incluirá sin duda a la Reina Sofía, en su calidad de campechana, que no se pierde una desde 1989; a Juan Luis Cebrián, capo del grupo Prisa; y Matías Rodríguez Iniciarte (vicepresidente del Banco Santander). A lo largo de los años han acudido los principales financieros españoles (como Juan María Nin, director general de La Caixa); políticos de distintos partidos políticos (Esperanza Aguirre, Miguel Ángel Moratinos, Jordi Pujol, Pedro Solbes, Loyola de Palacios, Joaquín Almunia...). El que más veces ha acudido fue Jaime Carvajal y Urquijo en representación del Rey (que, por lo visto, sólo estuvo en la cita de 2003 en Francia). Zapatero estará representado, como en otros años, por su consigliere Bernardino León Gross (puede que incluso acuda a dar la bienvenida). En todo caso, es fácil de entender que España no es uno de los países más importantes del cónclave.
*Javier Cavanilles es periodista y reponsable del blog Desde el más allá (más o menos) en el diario El Mundo.