El colectivo califica de "bárbara" esta nueva incursión, que se inicia en el apeadero de La Vallesa, donde la línea de alta tensión está soterrada, y sigue paralela a la vía férrea sentido a la estación de La Canyada.
Más de 200 pinos en total han sido arrasados, algunos de ellos ejemplares de medio siglo. Sus dimensiones oscilan entre un perímetro circular de 100 a 150 centímetros y una altura de 7 a 10 metros.
La Coordinadora cree que esta tala no está justificada para prevenir un incendio eventual, ya que las líneas de tensión que discurren por encima de los árboles arrancados no son peligrosas: "cables trenzados y protegidos mediante capas de poliestireno y no simples cables pelados", explican en un comunicado.
Una vez más, consideran "desproporcionada" la actuación de Iberdrola, impune ante administraciones como la Conselleria de Medio Ambiente, que "declara un Parque Natural y autoriza al mismo tiempo unas talas que practicamente lo harán desaparecer", y el Ayuntamiento de Paterna, que concedió la licencia a la compañía. |