El PAI Conresa comenzó a gestarse hace más de 4 años. El ayuntamiento concedió a la empresa adjudicataria la licencia de obras en 2006. En la zona donde se asentaba la antigua empresa frigorífica Conresa que da nombre al Plan de Actuación Integrada se construirían 600 viviendas y una plaza circular de 20.000 metros cuadrados. El Ayuntamiento recibiría como contraprestación una parcela de 1.800 metros cuadrados y seis millones de euros, además de un local de 800 metros cuadrados en uno de los edificios. En la parcela destinada a suelo público es donde se debería haber construido el nuevo consistorio, una obra que ha quedado aplazada porque las arcas municipales no podrían soportar en estos momentos el coste de la obra.
En un momento de toda esta historia, la empresa adjudicataria de los terrenos pide al ayuntamiento poder construir los accesos a los aparcamientos de los edificios en suelo público y el equipo de gobierno da el visto bueno mediante un decreto municipal sin llevarlo a pleno. De esta forma la constructora según la oposición saldría “muy beneficiada” ya que esta decisión del alcalde liberaría al menos 900 m2 en bajos comerciales y la posibilidad de sacar a la venta 40 plazas de aparcamiento extras, respecto al proyecto inicial. La permuta que recibía Mislata a cambio se resumiría en una escultura pública diseñada por Miquel Navarro para la rotonda central de la plaza, valorada en 720.000 euros. Un intercambio en el que según la oposición el municipio salía perjudicado.
Ahora ha salido a la luz el informe del secretario municipal en el que mostraba su oposición a este intercambio por el que Mislata perdía suelo público a favor de la constructora al tiempo que explica que para cambiar las condiciones del convenio con la empresa adjudicataria no se debe hacer por decreto de alcaldía, sino que se debe resolver aprobándolo en el pleno municipal. “Sospechábamos que había intereses ocultos, pero ahora, con el informe del secretario sobre la mesa, no nos queda la menor duda”, aseguran los socialistas.
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