En agosto de 2009 Juan Cotino tomaba las riendas de Medio Ambiente. A los tres meses, la empresa pública de gestión forestal Vaersa, de la que es presidente el propio conseller, abrió concurso para comprar 115 vehículos de gama alta y lujo por un importe máximo de licitación de 2.391.000 euros. Antes de hacer esta millonaria inversión, los coches que se utilizaban eran alquilados por leasing y su coste era menor a los 500.000 euros por año, con mantenimiento y recambio en caso de avería incluido.
Esto no hubiera sido nada más que una apuesta por otro modelo de gestión, el de Cotino, si la compra de estos vehículos no hubiera sido directamente proporcional a los despidos de 60 trabajadores, según denuncia la Intersindical Valenciana. Así, según aseguran desde el sindicato, Vaersa realizará recortes en personal por un importe de 2.390.998, justamente dos euros menos que lo gastado en la compra de los nuevos Land Rover Freelander.
Desde la Intersindical aseguraron que “nuestra sensación es de haber pagado los coches a costa de nuestro trabajo y la crisis una mera excusa. No tenemos palabras para que alguien haya comprado coches despidiendo y recortando al mismo tiempo a los trabajadores que debían conducirlos”. Para la sección sindical de Vaersa, “la compra de coches es innecesaria porque además seguramente traerá problemas de averías y accidentes sin sustitución inmediata”, al tiempo que recordaron que “con el dinero del importe de compra de estos coches hubiésemos tenido leasing cubierto durante 4,7 años, mucho más de lo que durarán los todoterrenos adquirido y el coste de sus reparaciones y mantenimiento”. |