PAU ROCA, JORGE MARTÍ Y JORDI SAPENA, DE PROMO POR VALÈNCIA. FOTO. JOSÉ M. LÓPEZ.
La universalidad como meta
La Habitación Roja, la banda de pop valenciana más popular de la última década regresa a la actualidad con ‘Universal’, el séptimo álbum de una trayectoria constante e imparable que les ha visto asentarse como una referencia ineludible en el panorama de la independencia hispana.
CARLOS PÉREZ DE ZIRIZA. 01 març 2010
Vota
| Resultat
6 vots.
Supone Universal (Mushroom Pillow), además, una vuelta a los sonidos más definitorios de La Habitación Roja, aquellos que tan bien delineaban (y con toda seguridad los predilectos para el grueso de sus fans) antes de emprender la aventura americana de sus dos últimos trabajos, grabados en Chicago junto al reputado Steve Albini, ingeniero de sonido de discos históricos de Nirvana, PJ Harvey o Pixies. ¿Se trata de una enésima nueva etapa o de un retorno a la casilla de salida? Para Jorge Martí, vocalista principal y guitarra, puede tratarse de ambas cosas: “Es una nueva etapa, pero de alguna manera hemos dado un paso atrás para tomar impulso. Ha sido un disco en el que nos hemos conjurado para pulir todos los defectos que veíamos, y sublimar las virtudes. Creo que es muy importante mantener la frescura en el pop, pero dotándola de un punto de madurez. Los dos últimos discos no eran radiables, y este sí. Me encantaría poder hacer un disco como el primero de Stone Roses, que generó casi todas las canciones en single.”
Tampoco conviene desdeñar el papel de alto en el camino que su gira del año pasado, centrada exclusivamente en las canciones de sus cuatro primeros álbumes, ha jugado: “Hicimos balance, recuperando canciones que eran aún válidas. Creo que el tiempo pone a cada disco y a cada canción en su lugar. Lo mejor ha sido darnos cuenta de que teníamos muchas canciones pop atemporales, algo que siempre ha sido muy importante para el grupo.” Da la sensación de que la banda ha querido retomar todo el protagonismo, como si necesitara reforzar esa imagen de autonomía que quizá la excesiva importancia otorgada a Steve Albini por los medios de comunicación ha podido difuminar. Pau Roca, guitarrista principal de un grupo que esta vez se ha ampliado a quinteto con la presencia de Jordi Sapena (también presente en la charla), opina que “tanto nosotros como la compañía tratamos también de llamar la atención con el factor Albini, como un señuelo en medio de tanta saturación. Así que también nosotros fuimos en parte responsables. Pero este ha sido un disco sin productor, grabado con mucho tiempo y mezclado sin estar la banda presente.”
"En muchas entrevistas se nos tacha aún de eterna promesa, pero eso lo vemos desde el lado positivo, porque aún genera expectativas"
Algo que llama poderosamente la atención es que a los valencianos les haya costado tanto ser profetas en su tierra, congregando más adeptos en sus conciertos en cualquier capital del resto del Estado que en sus bolos en la Comunitat. Roca piensa que “puede que en Valencia un cierto tipo de gente nos pusiera un sambenito, y también es muy valenciano-español, pero aún más valenciano-el hecho de no valorar lo propio. Pero hemos sido bastante impermeables a eso. Sí que es cierto que nuestro sello, por ejemplo, tiene en cuenta que We Are Standard llenan en Bilbao, y nosotros llevamos la misma gente a nuestros conciertos en València que en el resto del estado, como si fuéramos un grupo de fuera.” Jorge Martí tercia: “Hemos ido a nuestro aire, y eso puede que explique algunas cosas. Aunque en este momento hay gente que, aunque no le guste el grupo, se alegra de nuestra repercusión porque creen que lo merecemos. Y es como para alegrase, porque no siempre basta con merecerlo.” Y la conversación se anima cuando Pau Roca puntualiza que “ojo, porque hay gente que, sin currárselo, triunfa porque tiene talento, y a mí también me parece de puta madre. Y gente que lleva 20 años en la carretera y como si nada, es así de duro. La gente habla de Pete Doherty (Libertines, Babyshambles), que si tal y que si cual, pero hace canciones de puta madre.”
No obstante, la receptividad de los medios de comunicación, incluidos los de aquí, parece mayor que nunca: “Ahora hay una mejor predisposición por parte de los medios locales hacia nosotros”, afirma Jorge, a quien le “chocaba que no hubiéramos salido nunca en un informativo de Canal 9 y sí en uno de Televisión Española. Eso parece que ha cambiado. En muchas entrevistas se nos tacha aún de eterna promesa, pero eso lo vemos desde el lado positivo, porque aún genera expectativas. No vivimos de los ayuntamientos, pero somos un grupo que hace taquilla y sale adelante. Y estamos en nuestro mejor momento, sin duda.”
'Universal', el disco
Dice Pau Roca que “hemos vuelto a nuestras influencias clásicas. Nos hacemos mayores y aunque escuchamos muchas cosas, a mí me cuesta incorporar grupos favoritos a mis escuchas de cabecera. Hoy en día como mucho machacas un par de discos al año, por muchos que escuches.” Y así no es de extrañar que, haciendo valer el tópico, Universal suene cien por cien a La Habitación Roja. Los estribillos soleados, las letras sencillas y directas, la pulcritud de los arreglos: todo eso está ahí de nuevo. Incluso no cuesta demasiado rastrear esas influencias a las que Pau Roca se refiere, que pueden llevar a un sinfín de paralelismos y guiños según el olfato particular de quien lo disfrute, y que en el caso de quien esto firma, capta a bote pronto y tras una somera escucha el influjo de The Smiths en temas como Días de vino y rosas.
Porque La Habitación Roja son también consumidores compulsivos de música, pero a estas alturas de su carrera no van a cambiar sus señas de identidad. Jorge Martí lo explica a la perfección: “A mí, por ejemplo, me encantan Bon Iver, The National o Richard Hawley, pero no es algo que se note en la música que hacemos. Son artistas que te ponen las pilas cuando les oyes, que te hacen tener ganas de tener una banda de rock y ponerte a tocar (como me ocurre también con el último de The Horrors), aunque luego hagas algo completamente distinto a ellos. Y tampoco nos gusta ir contra natura, porque a veces intentamos llevar cierta canción hacia determinado rollo y te das cuenta de que patina. Es mejor hacer las cosas de una forma más natural y fluida. Al final, menos es más.”