La mayoría de las historias de deportistas profesionales empiezan igual; o en la calle, o en el patio del colegio, bien a la hora del recreo, bien en clase de Educación Física o en alguna actividad extraescolar. La del valenciano Iván Mocholí también: simplemente por hacer deporte, jugaba a fútbol, balonmano o baloncesto, respecto al atletismo “también tuvieron algo de ‘culpa’ los profesores de Educación Física, que te incitan, haces pruebas, competiciones entre colegios. Veía que destacaba y entonces, era un gusanillo que tenía dentro ‘si soy de los más rápidos en Picassent, a lo mejor podría probar en serio’, sobre todo por practicar un deporte que se te da bien. Le comenté a mis padres que me apetecía probar, mi madre se informó en las oficinas del Terra i Mar, y empecé en 1999 en la escuela del club”.
De ahí, a empezar a llegar los buenos resultados, aunque nunca planteado como una dedicación seria. Más adelante algún título y buenos tiempos, y este fin de semana, la participación del picasentino en el mundial celebrado en Doha, la capital de Qatar, donde ha participado en la prueba de 60 metros.
Aunque ahora mismo su vida está dedicada al atletismo y de él vive, sabe que la carrera del deportista es siempre corta, y paralelamente ha estudiado solfeo y ahora realiza prácticas de Magisterio en un colegio, “no descarto dedicarme después a la música, o incluso compaginar”, todo porque sabe que si la carrera deportiva en general es corta, la del atleta lo es aún más, “hace ya mucho que me planteé qué sería de mi vida después de esto”, cuenta Iván Mocholí, que reconoce que al empezar, seguía practicando atletismo, sencillamente, porque le gustaba. La mayoría de las veces, es ahí donde está el secreto para hacer algo bien. |