A la televisión se la llama “caja tonta” porque vuelve tontos a quienes la ven. Los regímenes totalitarios lo saben y utilizan esa capacidad para atontar como arma arrojadiza para transmitir sus mentiras a las masas. No necesitan ejercer la censura, les basta con silenciar o esconder lo que no les interesa y sustituirlo por algo que les dé buena imagen. Mirad el caso de Canal 9 o Telemadrid, donde la oposición sólo existe como villano de cómic, tan malo que las personas inteligentes incluso llegan a dudar de que sea real. |