En el ecuador de las elecciones autonómicas y municipales me entran unas ganas locas de irme bien provisto de libros a un hotelito de Cullera o Gandía, desde cuyas habitaciones se vea el mar, y no salir de mi encierro hasta el día de las votaciones, pasando deportivamente de la crudeza política de estos días en los que abundan sectarismos varios a derecha e izquierda. Algunas de las cosas que leo, ciertamente, no me gustan, otras me dan miedo. Pero como no puedo esconderme en el litoral sur de Valencia, me refugio en la cultura. Me pareció magnífica la exposición de Juanma Pérez en el Col.legi Major Rector Peset. Se titula ‘En Pessoa’, está dedicada a la huidiza e inabarcable figura del contable, traductor y poeta Fernando Pessoa (Lisboa, 1888-1935), escritor de culto que llegó a utilizar más de cien heterónimos. Pessoa era Pessoa y en muchos momentos de su vida no era Pessoa. Bernardo Soares no era Pessoa y quién iba a ser sino Pessoa. Ricardo Reis era distinto a Pessoa, pero no podía ser más que Pessoa. Tal vez muchos de nosotros deberíamos inventarnos un heterónimo y ser otro durante una temporada. Sería un buen ejercicio para intentar comprender otras psicologías y actitudes.
Algunas de las cosas que leo, ciertamente, no me gustan, otras me dan miedo. Pero como no puedo esconderme en el litoral sur de Valencia, me refugio en la cultura
En mi intento particular de meterme en la piel de Bernardo Soares-Pessoa no encuentro procedimiento mejor que reproducir algunos bellos y pantanosos pensamientos de ‘Libro del desasosiego’, la obra maestra de Pessoa: “Una sola cosa me maravilla más que la estupidez con que la mayoría de los hombres vive su vida: es la inteligencia que hay en esa estupidez” “He pertenecido siempre a lo que no está donde estoy y a lo que nunca he podido ser. Todo lo que no es mío, por bajo que sea, ha tenido siempre poesía para mí”. "Tengo la impresión de que vivo, en esta patria informe llamada el universo, bajo una tiranía política que, aunque no me oprima directamente, ofende, sin embargo, a algún oculto principio en mi alma. Y entonces desciende sobre mí, sordamente, lentamente, la añoranza del exilio posible”.
Un exilio posible, añora Pessoa. ¿Tal vez en un hotelito frente al mar en Cullera o Gandía?
Després que les primeres mobilitzacions dels docents valencians no arribaren a la participació esperada, hui, a la vaga general de l’educació espanyola, s'espera tot el contrari. Tot apunta que milers de professors i estudiants valencians s’uniran a la mobilització contra les retallades del govern central.
Després de huit anys d'haver rebut la presidència de Bancaixa com a premi al seu fugaç pas per la presidència de la Generalitat, José Luis Olivas es va acomiadar ahir del càrrec deixant l'entitat en la ruïna i sense cap vinculació valenciana. En el seu discurs de comiat va demanar perdó, encara que sense matisar per què, i sembla que no va despertar tant d'entusiasme com uns altres.
València acull des d'ahir la segona edició de PhotOn, el festival internacional de Fotoperiodisme impulsat per un grup de fotoperiodistes valencians que, a més de reivindicar en ell el paper social del seu treball, han aconseguit demostrar com, fent les coses bé i no solament a colp de talonari, València pot albergar importants cites culturals.