No me gusta hablar de Mourinho. Ni de Guardiola. Creo que hay infoxicación sobre ellos, que es como llaman ahora los modernos a lo que toda la vida se le ha llamado sobresaturación informativa. Esta vez lo haré por cuestiones menos futboleras, sin valorar si uno inventó el fútbol o lo que mea el otro. Una excepción para reflexionar, no sin perplejidad, de lo gran comunicador que dicen que es el entrenador del Madrid.
Últimamente no dejo de sorprenderme viendo, leyendo, escuchando a personas con cierto criterio profesional acerca de las virtudes comunicativas de Mou. La última vez fue hace algo más de una semana, con un artículo en El País del domingo de Diego Torres, donde el autor califica de “fenómeno comunicativo” al personaje creado por el entrenador del Real Madrid. Además, Torres escribe que “nunca ha habido un técnico más consciente del poder de la palabra hablada para ejercer el liderazgo, la persuasión y la propaganda”. Por otra parte, observo en televisión cómo un profesional de la comunicación de una prestigiosa agencia se refiere al entrenador portugués como "un estratega que controla el escenario comunicativo. Lo tiene todo muy controlado”. Y así podría enumerar unos cuantos ejemplos más, no de gente de la calle o del fútbol, sino de profesionales de la comunicación. |