Parece sintomático del programa electoral del PPCV: más papel para lo conseguido que para nuevas ideas. En Sanidad se aprecia con claridad, cinco páginas para “una sanidad de excelencia” y apenas media página para las propuestas. Más que compromisos electorales en esta materia encontramos, aparte de “salvaguardar” los supuestos logros, la descripción de un panorama muy negro para la viabilidad económica de la sanidad valenciana. Según su programa, “hoy la situación del Sistema de Salud está en grave riesgo debido a factores exógenos y endógenos” que incluyen el aumento de la esperanza de vida, la inmigración, la utilización inadecuada de recursos y el coste de la tecnología. Asimismo, pese al mayor gasto de la administración, “no se ha conseguido dar respuesta a las necesidades de financiación” de la Sanidad, de modo que su propuesta es que “debemos resolver el déficit de las cuentas sanitarias” que cifran en 15.000 millones. En otras palabras, algo hay que hacer pero no diremos el qué.
Esta “sanidad de excelencia” se ha logrado gracias a que la Generalitat, tal y como afirma el PPCV, ha destinado el 41,3 % de su presupuesto anual a Sanidad (la primera de España) y, como no podía ser de otra manera, a pesar de que “la Comunitat cuenta con un millón de valencianos que no existen para la financiación sanitaria del Gobierno socialista de Zapatero”. Por lo demás, el PPCV se vanagloria de los 8 hospitales construidos y como “mejor expediente” citan el Nuevo Hospital La Fe, “financiado íntegramente por los valencianos, sin ningún tipo de ayuda del Gobierno socialista”, ese hospital que para muchos especialistas se inauguró a marchas forzadas, tras años de construcción, lo cual ha provocado situaciones hasta peligrosas como la caída de un falso techo del centro. La última muestra de los malos comienzos de este hospital ocurrió el pasado martes cuando una operación a una embarazada tuvo que ser retrasada porque no había hilo para coserla. |